¿Que es la dieta disociada?

Quienes alguna vez han querido empezar con un régimen, se han encontrado ante una gran variedad de métodos. En efecto existen muchas técnicas para adelgazar pero ciertas dietas resultan prohibitivas con respecto a una gran cantidad de alimentos. Una forma de bajar de peso comiendo de todo es la dieta disociada. Se trata de una dieta que si bien se puso de moda hace varios años existe desde hace casi 100, ya que comenzó a difundirse en las primeras décadas del siglo XX.

Que quites totalmente la grasa de tus platos, que no consumas ningún alimento de origen animal, que te olvides del azúcar, que le pongas fin a los lácteos, que reduzcas al 100% los hidratos de carbono… ¿no estás cansado de estas prohibiciones? La naturaleza y la industria nos brindan una increíble cantidad de comidas diferentes para que disfrutemos, y al mismo tiempo, el cuerpo demanda diferentes nutrientes. ¿Por qué limitarse tanto en el día a día, solo para perder algunos kilos? Con la dieta disociada, no hace falta que dejes de comer todo lo que te gusta. Pero entonces ¿qué es lo que diferencia a este régimen de la alimentación que has mantenido hasta ahora?

La propuesta se basa en una distribución inteligente de los nutrientes: esto quiere decir que ciertos alimentos se pueden tomar juntos y otros no. La razón es que las malas combinaciones de nutrientes hacen que todo lo ingerido se convierta en grasa para nuestro organismo. Al paciente que sigue el régimen se le permite comer de todo (casi sin restricciones en la cantidad) pero en mezclas determinadas. La regla básica de la dieta disociada es no ingerir simultáneamente proteínas e hidratos de carbono. Cualquier nutricionista diría que hacer tal cosa es químicamente imposible, pues algunos alimentos, como por ejemplo el pan blanco, contienen a la vez hidratos y proteínas.

Combinaciones permitidas y combinaciones no aconsejables


La proporción en que ambos nutrientes se encuentran en el mismo alimento es diferente: cerca de 8 gr. de proteínas frente a unos 60 de hidratos de carbono. Aquí, todo es una cuestión de porcentajes y no del contenido nutricional de los alimentos en sí mismo. El truco está, entonces, en evitar combinar comidas muy proteicas con otras que sean principalmente hidratos. Un ejemplo de la dieta disociada en este sentido sería no comer carne con fideos, porque la primera tiene muchas proteínas y la segunda, gran cantidad de hidratos de carbono.

Para seguir el plan alimenticio con éxito, hace falta informarse bien sobre las combinaciones permitidas y aquellas que no son aconsejables. Sigue el enlace anterior y ¡obtendrás una tabla con la información!

Por otra parte, otras de las claves de la dieta disociada son: no comer alimentos grasos (como ciertos lácteos o frutos secos) con los proteicos, como la carne. En esta dieta, al contrario de lo que sucede con la Paleo u otros regímenes, está permitido consumir lácteos. Solo debes procurar escoger las versiones sin grasa o parcialmente descremadas. Otra alternativa son las leches no lácteas como la de almendras o coco, especialmente si sufres de intolerancia a la lactosa. Por otra parte, tampoco se pueden mezclar distintas clases de hidratos, por ejemplo arroz y patatas, o fideos con pan blanco. Las verduras se pueden combinar con cualquier otro alimento a excepción de la fruta. En casi todos los planes, las frutas se ingieren solas como colación a media mañana o a media tarde. Las únicas dos cosas que deben ser totalmente eliminadas del régimen son el azúcar (a lo sumo, podemos tomar edulcorante) y el alcohol, ya que este logra que nuestro cuerpo fije las grasas ingeridas.

Si extrañas las cosas dulces, puedes crear combinaciones de alimentos que te permitan obtener ese toque de dulzura importante para aplacar tu ansiedad. Prueba con un trozo de chocolate 80% cacao sin azúcar, 1 batata cocida al horno, frutas frescas de estación (como sugerimos antes, siempre con moderación), 1 vaso de leche de almendras con un toque de canela en polvo, postre hecho de ricotta con unas gotas de zumo de limón y edulcorante, galletas de arroz, o en su defecto, té de frutas, especias y hierbas con edulcorante. Está científicamente comprobado que el hecho de beber una taza de té calma la ansiedad y por lo tanto, reduce tus posibilidades de que hagas una visita al quiosco más cercano.

Algunos consejos de la dieta disociada

Una de las razones por las cuales se adelgaza con este régimen, es que los alimentos se hacen menos atractivos cuando los ingerimos solos. Un bistec sin papas fritas, pastas sin salsa bolognesa, frutos de mar sin arroz, pescado al horno sin crema de leche, un desayuno que no combine un vaso de leche de vaca con un bollo suizo o algún otro panificado… Pensemos en lo poco tentadores que resultan estos alimentos si no los tenemos en un plato completo. Sin embargo hay algunos trucos para lograr que las comidas sigan siendo apetitosas respetando la dieta disociada. Por ejemplo, se puede cocinar un sabroso guiso de verduras, carne y arroz, y separar la carne al momento de comer. Así las verduras y el arroz que comamos tendrán mejor sabor.

Algunas recetas deliciosas que se encuadran dentro de la dieta disociada son, por ejemplo, bistec a la plancha con ensalada de hojas verdes, zanahoria y brócoli; pollo marinado con especias acompañado de rodajas de zapallo al horno, con trocitos de pistachos; fideos de espinacas y trigo con crema de palta, tomates en cubos y un toque de ajo; arroz cocido tipo risotto, con caponata de verduras (hongos, cebolla, tomate, berenjena y alcaparras); salmón ahumado sobre una base de vegetales crujientes (repollo colorado y blanco, lechuga romana y col rizada); wok de verduras salteadas con unos trozos de cerdo, todo cocido en aceite de oliva y aderezado con salsa de soya más semillas de sésamo… ¿ya se te hizo agua la boca?

Es interesante saber que este régimen no prohíbe las especias, la sémola de verduras y el aceite, alimentos indispensables para condimentar la comida. temor del aceite de oliva extra virgen, de cáñamo, de coco, de almendras o (en su defecto) de girasol, que si bien es menos saludable que los anteriores, no está prohibido en la dieta disociada. Experimenta con platos llenos de aroma y sabor gracias al pimentón, curry, azafrán, canela, cúrcuma, jengibre, albahaca, orégano, ajo, perejil, pimienta blanca o negra y todas las especias naturales que se te ocurran. A menudo creemos, erróneamente, que para que un plato tenga sabor sí o sí debe incluir mucha grasa, estar frito o contener carne, por ejemplo. Prueba a buscar algunas recetas de dieta disociada y comprobarás que se trata de solo un mito. Ese momento de la comida puede volverse un verdadero placer, mientras al mismo tiempo bajas de peso. Suena magnífico ¿verdad?

No debemos tener miedo de pasar hambre o que nos deje de gustar todo lo que comemos: si se sabe administrarla bien, la dieta disociada puede ser muy beneficiosa. Por ejemplo en los almuerzos podemos comer pollo o carne y en la noche pastas o arroz, separando correctamente los alimentos. También se pueden seguir otras normas fáciles que contribuyen a la dieta, como no ingerir lácteos después de comer, sino solo café o té, y no tomar jugos de frutas acompañando a las comidas. Al contrario de lo que sucede en otras dietas, con este régimen nunca sentirás esos horribles ataques de hambre ni monotonía en tu rutina.

Ahora bien, puede pasar que hagamos una distribución errada. Es el caso de los métodos que proponen comer un solo tipo de alimento por día, pongamos por caso que los lunes ingerimos puras verduras y los martes solamente pescado, los miércoles carnes y así sucesivamente. Este tipo de dieta disociada es dañina porque no nos asegura diariamente la cantidad y variedad de nutrientes que nuestro cuerpo necesita. Si pasamos dos días comiendo verduras y frutas no estaremos obteniendo la energía indispensable que aportan los hidratos de carbono presentes en las harinas.

Por otra parte, un régimen de esta clase resulta muy monótono y aburrido. La idea es que comer sea un placer y no una tortura. Así, aunque la dieta disociada proponga combinaciones específicas de nutrientes, es posible gozar de un plato variado con muchos sabores, texturas y colores diferentes. Si disfrutas de la comida cada vez que te sientas a la mesa, te será mucho más sencillo atenerte a la dieta disociada y no sufrir tentaciones.

Es decir que todos los días nuestro cuerpo demanda recibir en la proporción adecuada vitaminas, minerales, proteínas, grasas e hidratos de carbono. Por eso siempre es importante acudir a un experto en nutrición antes de empezar la dieta disociada uno mismo. Pero existe una serie de reglas fáciles de seguir para todos aquellos que deseen bajar de peso. Por ejemplo, debemos respetar el horario de las comidas y no ingerir alimentos en lapsos inferiores a 3 horas.

Generalmente la propuesta consiste en hacer desayuno, media mañana, almuerzo, media tarde, merienda y cena. Esta última debe hacerse más o menos temprano porque no es recomendable que te vayas a dormir con el estómago lleno. Te costará mucho más dormir pero además es posible que acumules calorías, ya que durante las horas de descanso el cuerpo consume poca energía.

También es aconsejable reemplazar las bebidas gaseosas y el alcohol por agua, ya que estos suman calorías extras. Eso sí, podemos tomar refrescos light siempre que sea con moderación. Una buena idea para no echar de menos las gaseosas es crear bebidas saludables y naturales con un toque de sabor: agua helada con un chorrito de jugo de limón o lima, agua natural enfriada con hielos fabricados con agua de coco, té verde helado y endulzado con un poco de miel… las posibilidades son infinitas y pueden hacer que te mantengas bien hidratado sin sumar calorías extra.

Aquí te dejamos algunas ideas para seguirla dieta de la mejor manera.

¿Es fácil y sana?

Seguir una dieta disociada; por ejemplo la dieta Dukan, es bastante fácil hoy en día. A primera vista tantas reglas y trucos pueden desorientarnos, pero podemos contar con guías fáciles para pegar en la nevera y consultar a diario antes de preparar la comida. Actualmente en Internet podemos encontrar tablas donde se encuentran señaladas todas las combinaciones de alimentos posibles para que diseñemos un plan equilibrado. En mi libro (puedes encontrarlo abajo del todo) encontrarás un montón de recetas sabrosas, rápidas y sencillas para que no tengas que pensar todos los días qué hacer de comer. Además de que el régimen asegura al cuerpo la presencia diaria de todos los nutrientes esenciales, hace que el proceso de digestión sea mucho más liviano.

Esto logrará que regularices tu función intestinal y vayas de cuerpo todos los días, gracias a lo cual te verás deshinchado y no te sentirás pesado. La dieta disociada además puede ayudarte a prevenir una gran cantidad de enfermedades que surgen como consecuencia de déficits nutricionales, como por ejemplo la anemia y la fatiga crónica.

¿Por qué muchas personas eligen la dieta disociada frente a otras opciones para descender de peso? Principalmente porque con este método no se pasa hambre y se brinda al cuerpo una alimentación variada. Como ya dijimos, la dieta disociada no excluye del plan ningún tipo de alimento, solo vigila su combinación. Además se hacen cinco ingestas diarias (lo que nos evita tener hambre) aunque cuidando lo que se come en cada momento del día. Por ejemplo, solo debemos comer proteínas en la cena e hidratos de carbono a la mañana y tarde. Es importante que respetes las colaciones en medio de las comidas principales, para no llegar con tanta hambre a estas últimas y mantener tus niveles de energía a pleno durante todo el día. De hecho, comer más seguido ayuda a adelgazar porque las ingestas hacen que el metabolismo se mantenga activo todo el tiempo y por ende, que siga quemando calorías.

De todas maneras se recomienda acompañar el plan con actividad física para quemar calorías y disminuir la ansiedad. Los nutricionistas siempre recomiendan complementar los regímenes alimentarios con ejercicio, ya que esta es la mejor manera de acelerar la pérdida de peso, construir masa muscular y modelar la figura. Dieta y gimnasia son las dos claves para llevar un estilo de vida 100% saludable, pleno y feliz.

 

Por último te recomiendo seguir estas recetas, como son muchas y variadas podrás sentirte bien comiendo lo que te gusta y siguiendo las normas de la dieta.

Espero que esta información te sirva como me sirvió a mí en su momento, puedes navegar por nuestra página para encontrar más información o suscribirte si quieres recibir notificaciones cuando subimos alguna información de relevancia.

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4 Responses to “Dieta disociada: te la explicamos”

  1. Tengo entendido que da muy buenos resultados y en poco tiempo, aunque es necesario seguirla al pie de la letra ya que si no no genera ningún tipo de beneficio. Es una buena idea para tener en mente- Saludos-

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